Noria de Parque de La Compañía

La Noria hidráulica del Parque de La Compañía de Molina de Segura

Noria de La Compania

 

La rehabilitación y traslado de la Noria en el parque de la Compañía y las actuaciones en su entorno forman parte de la Estrategia de Desarrollo Urbano Sostenible e Integrado (EDUSI) Molina 2020 Avanza Contigo, Operación: Rehabilitación y promoción del patrimonio histórico, industrial y cultural, cofinanciada en un 80% por el Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER), a través del Programa Operativo Plurirregional de España 2014-2020.

El proyecto ha sido redactado por el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos D. Antonio Sabater Soto, partiendo del anteproyecto del arquitecto D. José Montoro Guillén

Las obras de rehabilitación, traslado y adecuación del entorno han consistido en la recuperación del artilugio, con reposiciones de elementos de madera, la restauración de la estructura metálica, la recuperación de los sistemas constructivos tradicionales que corresponden por época y función al nacimiento de la Noria (cimentación, muros, machones, soportes, acueducto), la reformulación del emplazamiento y el alineamiento con el trazado de la acequia.

 

Historia

La presa ubicada en la margen izquierda del río Segura, a la altura de La Algaida (Archena) suministra agua a los heredamientos de Lorquí y Molina de Segura. A este municipio llegan dos acequias: la Mayor y la de Subirana.

La noria de La Casa de La Compañía se instala hacia 1750, cuando los jesuitas obtienen licencia del Heredamiento para cambiar el curso de la acequia Subirana, para hacerla pasar por dentro del huerto de su casa granja (la Casa Compañía) para regar los huertos de su propiedad. Con la instalación de la rueda hidráulica regaban a través de un acueducto tanto los huertos de la Casa Compañía como tierras cercanas del paraje denominado La Punta del Lugar.

La noria no funciona desde 1970, coincidiendo con el proceso de urbanización de las tierras que antaño regó la misma, sufriendo un gran deterioro, quedando en pie prácticamente sólo el eje y los radios. En 1993, gracias a los trabajos de restauración de la Escuela Taller de Molina de Segura, se recuperaron los radios y parte de las estructuras metálicas originales, añadiéndose la estructura metálica y de madera y siendo trasladada a la zona central del parque de la Compañía.

Dentro del proyecto cofinanciado por el FEDER se incluye su traslado a un emplazamiento más cercano a su ubicación original, su isntalación en una posición paralela a la acequia Subirana, que atraviesa soterradamente el parque, y se han dispuesto una arcada y un entramado de pequeños parterres tipo huertos.

El artefacto, en la actualidad, responde al tipo de norias de corriente de estructura mixta, donde se disponen los elementos estructurales –radios, travesaños y tirantes- a base de perfiles de hierro forjado, mientras que los elementos pasivos –palas, corona exterior con cajones, canal y guardavientos-, se ejecutan mediante escuadrías de madera de secciones variables.

Los muros de la caja de la noria y sus cimientos se ejecutaban mediante hormigón ciclópeo de cal hidráulica y mampostería ordinaria. Algunos elementos singulares de la estructura de la noria se ejecutaban mediante sillería bien trabajada.

En su origen debió construirse en su totalidad con elementos de madera, pero debió sufrir modificaciones de la estructura original, incorporando elementos metálicos, en la medida que se imponían nuevos materiales que mejoraban la resistencia y durabilidad de los mismos. La noria quedaba encerrada entre pilares de ladrillo macizo sobre los que descansaba una canal de madera con un pequeño guardavientos, que vertía el agua extraída a la canal de un pequeño tramo de acueducto con arcadas de medio punto y ejecutado todo él con fábricas de ladrillo macizo.

 

La Noria, tecnología, identidad y patrimonio

La presencia de artefactos de elevación de agua en una cuenca tan irregular y de escasa pluviometría como la del Segura, además de reflejar la capacidad tecnológica, es la resultante de la acción de transformación antrópica del paisaje, convirtiendo tierras alejadas del río o acequia en huertos y terrenos fértiles. Es un ejemplo del aprovechamiento racional de los recursos hídricos que se da en los riesgos tradicionales, en los que el agua termina volviendo a los cauces por las redes de drenaje.

En la actualidad, el patrimonio se redescubre también a través de aspectos vinculados a las modificaciones antrópicas del paisaje, como sucede con la arqueología industrial o con la “cultura del agua” y su relación con el territorio, contexto en el que adquieren relevancia las rutas de puesta en valor de norias o acequias. Así, la noria se ha convertido hoy en un elemento patrimonial de generación de identidad histórica y cultural.